martes, noviembre 23, 2004

La evolución está en los baños

Y no hablo del desarrollo de la higiene a lo largo de la historia, que sin duda ha sido importante y positivo. De hecho, dudo mucho que pudiera sobrevivir a olores, pringues, y demás cosas inimaginables hoy en día. Mejor dicho, es que simplemente prefiero no imaginarlas.

Me refiero a la evolución personal y de grupo que supone la madurez, la madurez en lo práctico sobre todo. Y el uso de los baños compartidos es una de esas cosas.

Desde el rincón que tienen los becarios, que también llega hasta el servicio, se observan tantas cosas…

Aquí la gente se queja por tener que andar dos minutos desde su puesto hasta la puerta de los utilitarios. ¡Pero si darse un paseo es todo un gusto!

Y mientras, los servicios están en un estado impecable, revisados tres, o hasta cuatro veces al día; con rollos de papel higiénico de auténtico papel, no de ése que se encuentra a medio camino entre el reciclado barato y la prensa salmón; y el olor…es que resulta que mágicamente los servicios son inodoros, pensándolo ahora; ¡pero si hasta los espejos tienen iluminación propia! Y por cierto que los lavabos no están flotando en el aire, las repisas y poyetes existen de repente…

Y luego uno regresa a su pequeño universo y vuelve a la realidad diaria. Y cuando entra al baño arranca el primer trozo de papel que asoma del enorme cilindro de hierro, porque nunca se sabe si antes estuvo en el suelo, o fue manoseado, o…en fin, que lo arrancas del enorme cilindro. Enorme porque resulta que en la universidad, el papel se compra en gigantescos rollos industriales, de esos que te gustaría tener en casa porque, si sólo nos hiciera falta papel de baño, podríamos pasar de hacer la compra en dos meses como poco. Pero entonces, ¿por qué a veces resulta tan difícil encontrar un solo baño que siga teniendo papel a las ocho de la tarde? O a las ocho de la mañana; la hora es lo de menos.

¿Y el olor? Realmente eso es algo inclasificable. Normalmente se sobrelleva porque la necesidad impera. Este año también te encuentras, de cuando en cuando, con un agradable aroma a canela suspendido en el aire, lo cual no deja de ser al mismo tiempo un tanto sospechoso.

Se demuestran muchas cosas en el baño, porque tú estás estudiando en una universidad, “o sea de verdad”, y “soy universitaria tíaaa, pero no sé tirar de la cadena”. Pues desenrollar y desenrollar y meterlo todo en el retrete, eso sí que sabes…Y en este caso no puede considerarse como ausencia (ausencia de papel), porque tú lo estás viendo, sabes que está, pero…

¿Cuál es el motivo de abrir todos los grifos de un servicio y dejar el agua correr indefinidamente? Intento entenderlo, pero aunque hubiera una explicación racional, creo que no acabaría de comprenderlo. Desde siempre he tenido asumido que el agua es un recurso limitado, la misma dentro del ciclo, pero escasa en algunos momentos. Es una realidad; quizás no tan relevante para alguien que haya vivido hasta ahora en el frío norte, en esos sitios verdes dónde sólo llueve a cántaros.

Así que parece que se confirma que en esta vida de todo se aprende, aunque sea de la forma de tirar de la cadena.